Retirar un bidé parece una tarea sencilla, pero el agua residual, las conexiones ocultas y el desagüe pueden convertirla en una pequeña inundación si se trabaja con prisas. Aquí explico cómo desmontarlo de forma segura, qué herramientas necesitas, cómo cerrar correctamente las tomas y cuándo conviene dejar el trabajo en manos de un fontanero.
La retirada empieza por el agua y termina con un cierre estanco
- Cierra las llaves de escuadra y, si no funcionan bien, la llave general.
- Ten a mano llaves ajustables, cubo, trapos, tapones y cúter.
- Desmonta primero las conexiones de agua y después el desagüe y las fijaciones.
- El desagüe debe quedar tapado contra los olores, no simplemente cubierto con silicona.
- Si hay tuberías de plomo, conexiones empotradas o llaves bloqueadas, llama a un profesional.
Qué conviene revisar antes de desmontar el bidé
Antes de tocar una tuerca, observa cómo está instalado el sanitario. Lo habitual en España es encontrar dos llaves de escuadra, una para el agua fría y otra para la caliente, conectadas al grifo mediante latiguillos. Sin embargo, algunos modelos antiguos tienen una sola alimentación, tuberías rígidas o conexiones parcialmente ocultas.
Comprueba también si el bidé está fijado al suelo con tornillos, tacos laterales o una combinación de tornillos y silicona sanitaria. En los modelos suspendidos, la fijación puede estar dentro de la pared, así que no conviene tirar de la pieza hasta localizar todos los puntos de anclaje.
Yo suelo preparar primero una zona amplia de trabajo. Coloca un cubo bajo las conexiones, protege el suelo con cartón o toallas y ten cerca un recipiente pequeño para guardar tornillos y juntas. Aunque cierres el agua, siempre queda líquido dentro de los latiguillos y del sifón.
Herramientas y materiales básicos
| Elemento | Para qué sirve |
|---|---|
| Llave inglesa o ajustable | Aflojar latiguillos y tuercas del desagüe. |
| Llaves fijas o de tubo | Trabajar en espacios estrechos bajo el sanitario. |
| Destornillador o llave Allen | Retirar las fijaciones del bidé. |
| Cúter | Cortar la silicona sin levantar azulejos. |
| Tapones adecuados | Cerrar las tomas de agua y el desagüe. |
| Trapos y cubo | Recoger el agua residual. |
Cómo desmontar un bidé paso a paso
1. Cierra el suministro de agua
Gira las llaves de escuadra en el sentido de las agujas del reloj. Después abre el grifo del bidé para descargar la presión y espera a que deje de salir agua. Si una llave gira sin cerrar, está muy dura o sigue dejando pasar caudal, cierra la llave general de la vivienda.
No fuerces una llave antigua con alicates. Puedes romper el eje o provocar una fuga en la unión con la pared. En ese caso, el trabajo ya no consiste solo en retirar el sanitario y es más prudente sustituir primero la llave.
2. Desconecta los latiguillos
Coloca el cubo debajo y afloja las tuercas que unen los latiguillos con las llaves de escuadra. Sujeta la llave con otra herramienta para no transmitir el esfuerzo a la tubería empotrada. Esta precaución es especialmente importante en instalaciones antiguas.
Cuando retires los latiguillos, tapa provisionalmente las salidas con tapones compatibles. Las medidas pueden variar, por lo que conviene llevar la llave o una fotografía de la conexión a la tienda de fontanería. No tapes una toma con cinta adhesiva: no soportará la presión del agua.
3. Retira la silicona y las fijaciones
Pasa un cúter por la junta entre la base del bidé y el suelo. Haz varias pasadas suaves y mantén la hoja casi paralela al pavimento para reducir el riesgo de rayar las baldosas o arrancar el esmalte.
Después localiza los tornillos de fijación. Algunos llevan embellecedores que se levantan a presión y otros tienen tuercas visibles en la base. Afloja ambos lados de manera progresiva. Si el tornillo está oxidado, aplica aflojatodo y espera unos minutos en lugar de golpear la cerámica.
4. Desmonta el desagüe
El desagüe suele incluir una válvula, un sifón y un tubo conectado a la pared o al suelo. El sifón es la pieza curvada que retiene agua para impedir que los gases de la red entren en el baño, así que vacíalo lentamente dentro del cubo.
Afloja la tuerca de unión y separa el tubo sin doblarlo con fuerza. Si encuentras silicona endurecida entre el desagüe y la pared, córtala con cuidado. Una vez liberado, mueve el bidé ligeramente para comprobar que no queda ninguna conexión unida.
5. Retira la pieza con ayuda
La porcelana sanitaria pesa más de lo que parece y puede romperse al inclinarla. Levanta el bidé entre dos personas, especialmente si está pegado al suelo o si tienes que girarlo para pasar por la puerta. No lo arrastres sobre las baldosas, porque puede dejar marcas o desprender piezas del pavimento.
Cómo dejar cerradas las tomas y el desagüe
Retirar el bidé no significa que la instalación quede terminada. Las tomas de agua deben quedar cerradas con tapones o con tapones roscados adecuados, y el desagüe necesita un cierre que impida tanto las fugas como el retorno de olores.
Las tomas de agua
Si vas a colocar un mueble y las tomas quedan accesibles, puedes mantener las llaves de escuadra y cerrarlas. Si quieres ocultarlas, un fontanero puede desmontarlas y colocar tapones en la salida de la pared. En ambos casos, abre de nuevo el suministro poco a poco y comprueba las uniones con papel seco.
El papel permite detectar pequeñas gotas que pasan desapercibidas a simple vista. Déjalo alrededor de cada conexión durante unos minutos. Si se humedece, cierra el agua y corrige la unión antes de cubrirla o colocar el nuevo mueble.
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El desagüe
Para una retirada temporal, puede bastar un tapón de PVC o de goma del diámetro correcto. Para una reforma definitiva, lo más limpio es anular el ramal en un punto accesible y colocar un cierre permanente compatible con el material de la instalación.
La silicona sanitaria puede ayudar a sellar una junta, pero no debe utilizarse como único tapón del tubo. Tampoco conviene introducir trapos, espuma o papel en el desagüe. Son soluciones provisionales que pueden desplazarse, absorber humedad o dejar pasar malos olores.
Cuando el tubo está en el suelo y se va a cubrir con pavimento nuevo, hay que decidir si se conserva bajo una tapa registrable o si se elimina hasta la derivación. La elección depende del futuro uso del espacio. Mantener el ramal puede ser útil si algún día instalas un sanitario, una lavadora o un pequeño lavabo.
Qué hacer con los agujeros del suelo y la pared
Al retirar el aparato suelen quedar dos o más perforaciones de los tornillos, restos de silicona y marcas alrededor del desagüe. El proceso de reparación depende de si vas a colocar otro elemento encima o si quieres dejar el suelo completamente visible.
Para un acabado provisional, limpia la silicona con una rasqueta de plástico y rellena los agujeros con un producto compatible con el soporte. Si vas a instalar un mueble, muchas marcas quedarán ocultas y no merece la pena levantar baldosas en perfecto estado.
Si el suelo se va a renovar, aprovecha para retirar los tacos y nivelar bien la zona antes de colocar el nuevo revestimiento. En paredes alicatadas, no intentes arrancar un taco tirando de él. Córtalo a ras, rellena el hueco y repasa la junta para evitar que se fracture el azulejo.
Cuándo compensa llamar a un fontanero
Una retirada sencilla puede hacerse en aproximadamente una o dos horas si las llaves funcionan, las conexiones están visibles y el desagüe no presenta daños. El coste de los tapones, juntas y pequeños materiales suele ser reducido, normalmente entre 15 y 50 euros, según las piezas necesarias.
La situación cambia si hay que modificar el desagüe, levantar baldosas, sustituir llaves empotradas o reparar una tubería antigua. En esos casos, el precio de una intervención profesional puede situarse aproximadamente entre 100 y 300 euros, aunque la localidad, el acceso y el estado de la instalación pueden aumentar esa cantidad.
Yo no asumiría el trabajo por cuenta propia cuando aparece una tubería de plomo, una unión corroída, un desagüe roto o una llave general que no cierra. También pediría ayuda si el bidé está suspendido y no se ve cómo está anclado. Una rotura en una conexión oculta puede causar más daños que el ahorro de desmontarlo sin asistencia.
Antes de cerrar el presupuesto, pregunta si incluye la anulación del desagüe, los tapones y la prueba de estanqueidad. Retirar la porcelana es solo una parte del trabajo. Lo importante es que el baño quede seco, sin olores y preparado para el uso que tendrá después.
Un baño sin bidé puede seguir siendo funcional
Ganar espacio no obliga a renunciar a la higiene. Según la distribución, puedes instalar una ducha higiénica junto al inodoro, conservar las tomas para una futura reforma o colocar un mueble auxiliar que aproveche el hueco sin bloquear el acceso a las llaves.
Mi recomendación es no cortar ni empotrar nada hasta tener claro el siguiente paso. Un cierre reversible y bien identificado cuesta poco y conserva opciones; una tubería anulada de forma improvisada puede complicar mucho la próxima reforma.